sábado, 15 de junio de 2013

¿Qué nos hace humanos, qué nos hace animales?



No puede haber duda de que la diferencia entre la mente del hombre más retrasado y la del animal más inteligente en inmensa¨
Darwin (La descendencia del hombre)

Es impresionante que como seres humanos, nos consideremos superiores a las otras especies que habitan nuestro planeta, pero en realidad ¿Qué es lo que nos hace humanos?   ¿Qué es lo que nos hace sentirnos superiores a otros animales? ¿Acaso somos más privilegiados? Vivimos en un mundo de interacción donde la mayoría de personas posee mascotas, de hecho observamos a diario todo tipo de animales a los cuales consideramos inferiores a nosotros dentro de la escala evolutiva, sin embargo  la evolución no se trata de la supervivencia del más adaptado,  sino se trata de especies que no han muerto, como es el caso de nosotros y de otras especies de animales que no han muerto, que también evolucionaron. Para Humberto Mercurio la evolución de la vida es permanente, existe la concentración y dispersión de la materia de manera continua, en pequeña y gran escala, unas suceden en segundos y otras en billones de años.[1]

Dentro de todos los seres vivos, el ser humano es una criatura más, perdida en la distancia del universo. A pesar del gran ego que podemos llegar a poseer, no somos más que una especie más en el planeta, no somos más que  una especie animal que pertenece a la familia Hominidae, siendo homo sapiens el nombre científico que nos ha sido otorgado haciendo alusión a nuestra supuesta sabiduría.

Muchos investigadores se encuentran totalmente convencidos de que el ser humano no es más que un primate, un mamífero con gran ¨éxito¨ evolutivo. Wright en su libro ¨ The logic of human destiny¨ menciona que en realidad el secreto de la vida no es el ADN, sino la colaboración existente entre genes, es decir que cualquier gen que surge como resultado de mutaciones, en el caso de que este no aportara de manera positiva a la supervivencia de los demás genes del organismo o por lo menos no fuera destructivo, jamás sobreviviría. Para Wright los pocos genes de un microorganismo unicelular primitivo hace miles de millones de años, por ejemplo, o bien cooperaban para sobrevivir y reproducirse todos ellos, o de lo contrario perecían también todos, es esto lo que a permitido la constitución de organismos aún más  complejos, pero el objetivo siempre ha sido el mismo, un gen solamente se reproduce en la siguiente generación si también sucede lo mismo con todos los demás, entonces se podría decir que el ser humano es un conjunto de genes que se encuentran cooperando para reproducirse generación tras generación. Me parece muy interesante la manera en que el autor relaciona esta cooperación entre genes con el hecho de que como seres humanos ¨dominemos¨ el planeta, haciendo referencia al habla, una de las más asombrosas estrategias de cooperación que nos ha permitido ser una especie dominante dentro de nuestro planeta.

Pienso que es esta capacidad de hablar lo que nos diferencia de manera relevante de otras especies animales, ya que nunca escuchamos a otros animales comunicarse con las mismas estructuras lingüísticas que nosotros, sin embargo no dejamos de formar parte de la especie animal , sólo poseemos características distintas. Es interesante como  todas las especies animales se comunican de una u otra manera, por ejemplo las hormigas, pequeños insectos despreciados por la mayoría de las personas, tienen métodos de comunicación asombrosos, generalmente lo hacen mediante feromonas o mediante golpes contra el suelo, o rozando sus antenas contra otra hormiga, también los delfines emiten sonidos para comunicarse. Estas y otras especies se comunican de manera diferente, tal vez no posean la capacidad del habla pero se comunican y nosotros también nos comunicamos.
Somos parte del reino animal, tanto como las demás especies, por ejemplo todos los animales están adaptados a su medio, de tal manera que ante a una modificación en el mismo las posibilidades de supervivencia de la especie se alteran, como sucedió con los dinosaurios que vivieron durante mucho tiempo, pero hubo un punto en el que se extinguieron, lo mismo pasa con nosotros no por ser súper ¨adaptados¨ y sentirnos dominantes sobre otras especies significa que seremos eternos como especie.

Juan Delval en su libro desarrollo humano, menciona que los animales nacen con conductas predeterminadas que han recibido de manera hereditaria como lo es el caso de los pollos que poco después de nacer siguen al primer objeto (que no sea ni tan grande ni tan pequeño), que se mueve cerca de ellos. Yo pienso que los seres humanos al ser parte del reino animal también nacemos con ciertas conductas predeterminadas, la diferencia es que estas son pocas y en cierto grado imprecisas comparándolas con el caso de los pollos y de otros animales, por ejemplo cuando un bebé nace el aprende todo paso a paso, pero en el caso de un conejo o una tortuga es totalmente diferente.

Es importante mencionar algunas características que nos diferencian de otras especies animales, como el hecho de poseer una mano muy versátil debido a la posición de nuestro pulgar y nuestro dedo índice, tenemos una dieta omnívora, podemos alimentarnos de prácticamente casi todo, lo que ha multiplicado nuestras posibilidades en cuanto a encontrar alimento, también como humanos no tenemos ¨periodos de celo¨ en cuanto a lo que respecta actividad sexual, por lo tanto es fácil la reproducción de nuestra especie, nuestra capacidad de comunicación es considerada superior debido al uso del lenguaje, entre otras características.

Si nos ponemos a analizarlo, como humanos tenemos una infancia mucho más prolongada que otras especies animales y al ser seres con química dentro de nuestro cuerpo con el fin de ser sociales y convivir en sociedad, poseemos una serie de acumulaciones culturales como producto de esta interacción. Los rasgos que nos podrían diferenciar de otros animales son diversos, pero pienso que de alguna  u otra manera y especialmente con especies con las que nos encontramos mayormente emparentados, muchos de estos rasgos se parecen en cierto grado, incluyéndonos así dentro del mundo animal.

Por otra parte, un tema que ha sido muy mencionado es el ¨aprendizaje animal¨, se han hecho comunes los experimentos realizados en distintos laboratorios con animales, usando laberintos con el fin de medir su capacidad de aprendizaje y compararla  con la de nosotros. Al comienzo los animales salen de las pruebas por casualidad, luego debido a varios intentos y errores que el animal comete, este logra salir del laberinto con facilidad, por ende el animal aprende, lo mismo sucede con nosotros los seres humanos que aprendemos basándonos en el ensayo y el error, pero a diferencia de muchos animales también utilizamos otras maneras para aprender, como lo son el pensamiento y la reflexión.

Hace poco leí un libro de José Guadalupe Mora, acerca de la psicología del aprendizaje, es súper interesante como José compara nuestra manera de aprender con la de los animales, haciendo alusión a las reacciones que tanto humanos como otras especies de animales poseemos antes estímulos externos e internos y la manera en que el ambiente puede modificar nuestra conducta. Como humanos respondemos a estímulos externos y como ya lo mencioné anteriormente nos adaptamos al medio igual que otros animales, lo mismo sucede en el caso del aprendizaje, aprendemos por lo estímulos externos e internos, por el error y por la repetición, pero si hay cosas que diferencian nuestra manera de aprender de la de otros animales como que por ejemplo a pesar de que nos encontremos inmersos en distintas circunstancias, tenemos la aptitud de interpretar nuestro ambiente, hacemos uso de nuestra inteligencia con el fin de captar las relaciones entre otros seres y también creamos nuevas relaciones, lo que no se observa en otros animales.

Como humanos tenemos varios rasgos que pueden hacer que nos consideremos a nosotros mismos como predominantes, pero pienso que no es solamente una característica sino más bien el conjunto de todas las características que poseemos lo que nos da en cierta manera ventaja frente a otros animales. Pensemos que gracias a nuestra actividad sexual permanente es que poseemos familias más estables, que gracias a nuestros periodos de infancia prolongados es posible la educación, es posible aprender un sinnúmero de cosas de nuestros padres y entorno, aprender conductas que a diferencia de otros animales no han sido prefijadas en nosotros, pienso que es eso lo que nos da  una ventaja pero no necesariamente nos aísla del reino animal.

 En conclusión, nosotros como en el caso de la estructura de otros mamíferos, nuestros órganos, tejidos, aparatos y sistemas están interrelacionados para mantenerse en funcionamiento. En cuanto a nuestra mente, sabemos que hay muchas interacciones que se dan en el cerebro que nos son desconocidas, se considera que nuestro cerebro posee un mayor desarrollo dentro de la escala evolutiva, pero sin embargo ciertos cetáceos como ballenas y delfines, también gorilas que poseen un gran desarrollo en esta área, así que yo pienso que nosotros somos diferentes pero no necesariamente superiores, somos sólo animales con cualidades distintas que nos hacen sentirnos seres diferentes.


[1] Mercurio Humberto (2008) .La evolución del ser humano. La vida, una fórmula química.

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